Los asesinatos de Ayotzinapan.

Es muy fácil decir que los encargados de vigilar el orden son todos unos cerdos iletrados. Es muy fácil caer en la agresión de las descalificaciones agresivas; es muy fácil decir que los manifestantes son todos ellos revoltosos y anarquistas. Las descalificaciones nunca han llevado al dialogo, sólo cesan la búsqueda de soluciones e imponen la disconformidad.

No olvidemos que antes de ser el policía, el maestro, el estudiante, somos todos seres humanos. Ahí es donde la situación se hace pareja y te das cuenta de sus motivos detrás de sus acciones, al final no muy diferentes de los tuyos y de los de todos.

No puedo descalificar de una forma tan burda a un policía, cuando yo mismo soy testigo de el esfuerzo y los motivos que llevan a uno de ellos a trabajar y a sumarse a las filas del estado. Su familia, su hija; el bienestar de ellos los lleva a enfrentarse a turbas iracundas cansadas de un gobierno ineficaz, mismo gobierno que le negó a el las oportunidades cuando las necesitaba y termino orillándolo a sumarse a sus instituciones.

No puedo descalificar de una forma tan simple a un manifestante cuando yo mismo estoy escribiendo esto como un intento de levantar la voz y poner el dedo en la llaga para que se nos haga escuchar, no puedo descalificarlo cuando uno de los fallecidos resulto ser una persona dentro de mi círculo social; es aquí donde se observa lo pequeño que es el mundo, lo dependientes que somos uno del otro y por lo mismo, de la responsabilidad que tenemos, todos, de asegurarnos que nuestra sociedad marche como se debe.

Estoy en un dilema, hacía donde debo voltear, hacia donde debo dirigir mis reclamos. Como todo en la vida nada es blanco o negro; todo se encuentra en los diferentes tonos de gris que existen y en este caso, el reclamo no va para descalificar el sistema de ineficaz, de corrupto, de intolerante, de represor, no, el reclamo, la petición va dirigida hacía algo más simple, hacía la razón misma de que el estado adquiriera su poder de parte de los ciudadanos. La razón por la que fue creado... solo se exige JUSTICIA.

Como parte de esta responsabilidad que tenemos todos de asegurarnos que todo marche correctamente, es de todos aceptar las consecuencias de nuestras acciones y al final podrás poner mil pretextos pero no hay mejor juez que tu conciencia y lo peor que puede hacer un ser humano, es precisamente no respetar la vida de sus semejantes, esa es la ultima acción irracional que puede comentar una persona y por lo mismo no puede quedar impune.

La imagen que ilustra esta entrada habla por si sola, ¿que acción agresiva pudo cometer esta persona para merecer morir en el asfalto? No se distingue un arma... las contradicciones como siempre no se han hecho esperar, el gobierno estatal indica que sus elementos no acudieron armados, el gobierno federal indica que llegaron sólo después de que el gobierno estatal desarrollo su operativo. Se habla de una persona detenida, se habla de un arma de fuego entre los manifestantes. Se habla del fuego amigo.

Al final la credibilidad de los ciudadanos se ha visto muy mermada por tanta incompetencia en el pasado, las personas que perdieron la existencia y que vieron todos sus planes futuros truncados ese día, ya se encuentran en otra realidad. ¿Que nos corresponde hacer como seres humanos? Nosotros debemos exigir que se respete la vida de cualquiera de nuestros semejantes, igual a como queremos que se respete la nuestra.

Las investigaciones deben avanzar, ¿quien disparo?, si el mundo fuera perfecto y todos tuviéramos nuestros valores arraigados al 100%, en estos momentos escucharíamos hablar al ser humano que cometió este error, aceptando su castigo. Probablemente eso nunca suceda, así que te exigimos a ti, gobierno, que realices la labor por la que fuiste concebido y trae JUSTICIA ante esta acción irracional. Los estaremos observando... lo estaremos esperando.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...